martes, 29 de mayo de 2018

282/ Las vanas ínfulas

Hay una circunscripción territorial misteriosa (por desconocida) de la literatura en la que nadie ha puesto jamás un pie. Otras circunscripciones afines son la del historiador y la del teórico literario. Las mismas que pueden (o no) corresponderse con esa por la que el lector se incursiona cuando le dejan o se deja. Aquella (la circunscripción misteriosa) queda en el limbo de lo por venir (pero nunca viene): ni el más avispado erudito podrá rozarla siquiera con la punta del zapato. Queda, pues, en el ámbito profundamente oculto de la mente y del espíritu del autor. 
     Defiendo a pie juntillas la existencia de una literatura distinta a la escrita y leída por todos y por todos descuajaringada y analizada hasta el micro-detalle e interpretada a la luz de la conciencia. El escritor la lleva consigo a la tumba. Y entonces, dicho sea al modo galo, c`est fini. O tanto monta: nada sabremos, ya, de su verdadera intención (la de la obra o la del escritor: ambas pueden divergir) ni de sus orígenes por cercanos o remotos que sean. La explicación es menos enrevesada que profunda: el autor no tendrá la certeza absoluta de haber dicho lo que, en efecto, dijo o quiso decir en última instancia. 
     Carlos Fuentes dixit: “escribir un poema es como hacer una carambola cuando jugamos billar”. O algo así. Cito de memoria. Yo digo: “escribir literatura es aproximarse a lo que uno pretende escribir cuando escribe, o cree que escribe, literatura”.   

viernes, 27 de abril de 2018

281/ De lo postmoderno

¡Cáspita!: los inicios del postmodernismo se sitúan en la tercera década del XVIII. ¿Que no? J. L. Alborg ha escrito: En el Diario de los literatos de España se lee: era imposible usar de paciencia con la turba de escritores que cada día rebajaban más el nivel de la literatura española y que, cuando prometían llevar a cabo alguna obra de investigación, no hacían sino copiar o resumir de mala manera los trabajos extranjeros
    Subrayarlo no es baladí. Con miras, sobre todo, a remarcar esa tendencia del escritor postmoderno a la falta de rigor y (añadido sea sin tapujo) a la insustancialidad. 

viernes, 16 de marzo de 2018

280/ "Niños, Gabriel no vendrá más..."

A Gabriel, pescadito azul, traslúcido

Otro Gabriel (Celaya por apellido) ha escrito:

     Educar es lo mismo
     que poner un motor a una barca...
     Hay que medir, pensar, equilibrar...
     y poner todo en marcha.

     Pero para eso,
     uno tiene que llevar en el alma
     un poco de marino...
     un poco de pirata...
     un poco de poeta...
     y un kilo y medio de paciencia concentrada.

     Pero es consolador soñar,
     mientras uno trabaja,
     que ese barco, ese niño,
     irá muy lejos por el agua.

     Soñar que ese navío
     llevará nuestra carga de palabras
     hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

     Soñar que, cuando un día
     esté durmiendo nuestra propia barca,
     en barcos nuevos seguirá
     nuestra bandera enarbolada.

     Pienso, ahora, en tu maestro o maestra. 
     Las estrofas 3ª y 4ª son para ti, alma blanca, entre almas blancas (con este añadido al verso decimoséptimo: “islas lejanas” del reencuentro con tus papás...).
     Sic erit.   

jueves, 22 de febrero de 2018

279/ "Sucesiva"

Hoy quiero copiar, aquí, uno de los mejores sonetos que he leído nunca: solo comparable a los que escribió José Antonio Muñoz Rojas, en general, y en particular a Rosa. 
     Autor: Gerardo Diego. Título: Sucesiva
     Nada hay como “querer en límites pequeños”.
     Me callo. El soneto... 

     Déjame acariciarte lentamente,
     déjame lentamente comprobarte,
     ver que eres de verdad, un continuarte
     de ti misma a ti misma extensamente.

     Onda tras onda irradian de tu frente
     y mansamente, apenas sin rizarte,
     rompen sus diez espumas al besarte
     de tus pies en la playa adolescente.

     Así te quiero, fluida y sucesiva,
     manantial tú de ti, agua furtiva,
     música para el tacto perezosa.

     Así te quiero, en límites pequeños,
     aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,
     y tu unidad después, luz de mis sueños.

     ¿Alguien puede decir más con menos palabras (y con tanta belleza)? No ciertamente. 

miércoles, 31 de enero de 2018

278/ La Comedia Nueva

Me ha dado en pensar si la Comedia Nueva de Lope no estará sobrevalorada. Pregunto: ¿qué hizo, para acarrear tanta fama, el avispado dramaturgo con la escena del XVI? Yo no lo sé. Pero yo algo sé. Esto: pasar por la criba de la naturalidad todo el academicismo y, no contento, diseminar el rol de protagonista por un nada desdeñable ramillete de actores y actrices dotados. 
     Ello no bastaba. 
     Igualmente filtró alegrías y penas (propias de la vida-vida) para extraer de ello una materia elástica (maleable) que algunos denominan “ficción realista”. 
     Concluyo ya: ahí es nada.