lunes, 14 de marzo de 2022

371/ El "caganer" ilustrado

En variadas ocasiones he afirmado en esta bitácora que el mejor escritor español que aún respira es Fernando Sánchez Dragó. Como lo cortés no quita (ni deja con el fin de arremeterle un buen sopapo) lo valiente, diré ahora que no se puede ser más tonto en el mundo que el crack, Dragó. Y eso que <<hay más tontos que esquinas>> (Herrera dixit). Escribo esto a colación de la columna de tan ilustre incorrecto o <<inmoralista>> o terrible chico de la pluma crispada y un punto ególatra publicada en <<gaceta.es>> con fecha 8 de marzo de 2022 (véase aquí). 

     Últimamente Fernandito, el terrible, se ha caracterizado por apoyar con verdadero fervor de salvapatrias a Vladímir Putin. Pero, ¡tate!, después de lo que aquel denomina <<monumental zapatiesta bicéfala>> (para los no iniciados en <<dragoniano>>: la guerra en Ucrania) no llama niño bonito al ruso. 

     –Quita, quita, no sea que me caigan chuzos de punta del cielo de lo políticamente correcto o de las gentes con casposa ética: mis congéneres. 

     La cagalera de Dragó respondería a un planteamiento sencillo. Este: cómo defender lo indefendible sin perder un ápice de la aureola de chico terrible que tanto le gusta siempre colocarse a modo de corona de espinas tras el cogote humeante y algo escacharrado por tanta pirueta verbal. No se entiende que a estas alturas la caca le llegue a los talones a tan airoso caballero… 

     Quién te ha avisto, Fernandito, y quién te ve. Tu amiguito Putin está pasándose por el forro lo que los demás (¡ay, qué pupita hacen en Twiter, por Buda!) puedan decir de él. El psicópata no conoce el miedo. Tú, por suerte para ti y los tuyos, sí. No vale echar la culpa de tu soberano canguelo al populacho que te fríe el lomo a estocadas cada vez que sueltas una burrada de <<tertuliasno>>, como tú dices, en platós virtuales o reales. Tienes, ya, menos credibilidad que un cheque firmado por Bárcenas.

    Sigue, Fernandito, escribiendo eso que no se puede decir. Yo, lector voraz, lo leeré siempre y escribiré (y diré) cuanto me plazca sobre ello y sobre lo de más allá aquí y en Pekín. Pero, crack, hazme el favor: no seas tan <<cagoncito>>…

jueves, 24 de febrero de 2022

370/ Bañada en oro

Más que mil palabras inútiles, 

vale una sola que otorgue PAZ  (Buda).


Nunca un anónimo me había sugestionado tanto. De ordinario la factura de un texto anónimo no suele ir precedida de una firma de alto vuelo literario. Existen excepciones, incluso, libros enteros. Pero esto es otra cosa. Aquí no hay resonancias antiquísimas ni tono inquisidor ni nada que se le aproxime. Aquí hay actualidad, aquí hay oficio de esteticista y pragmática pluma, aquí hay un escritor (o escritora) detrás que sabe requetebién lo que se hace. Mi enhorabuena a <<Manos Unidas>> por tomarse en serio la literatura y, por ende, el lenguaje. <<Fecundas>>, <<sembradoras>>, <<gratuidad>> son bellos términos que ennoblecen nuestro idioma. Percátese el lector de que la mayúscula (<<Manos>>, <<Esperanza>>, <<Mundo>>, <<Justicia>>, <<Amor>>) otorga quilates a la palabra escrita. Ya no es, esta, palabra de hojalata. Ahora es palabra de oro o, al menos, bañada en oro. Seamos justos con el idioma. Empleémoslo con sabiduría y valiéndonos siempre de una brújula que nunca falla: la belleza.

     El texto (poema) de que hablo es este:        


     ORACIÓN “LA HORA DEL HAMBRE”


     Que seamos, Señor, manos unidas

     en oración y en el don.

     Unidas a tus manos en las del Padre,

     unidas a las alas fecundas del Espíritu,

     unidas a las manos de los pobres.


     Manos del Evangelio,

     sembradoras de vida,

     lámparas de Esperanza,

     vuelos de Paz.


     Unidas a tus Manos solidarias,

     partiendo el Pan de todos.

     Unidas a tus Manos traspasadas

     en las cruces del Mundo.

     Unidas a tus Manos ya gloriosas de Pascua.


     Manos abiertas, sin fronteras,

     hasta donde haya manos.

     Capaces de estrechar el Mundo entero,

     fieles al Tercer Mundo,

     siendo fieles al Reino.


     Tensas en la pasión por la Justicia,

     tiernas en el Amor.


     Manos que dan lo que reciben,

     en la gratuidad multiplicada,

     siempre más manos,

     siempre más unidas.


     Apostilla: La resonancia religiosa del poema arriba copiado es, para mí, secundaria. La dimensión ética, principal.

     Paz para todos los pueblos. 

     Sic erat scriptum.  

lunes, 14 de febrero de 2022

369/ "Desolación de la quimera"

Como animal domado por el látigo, El hombre.

(Luis Cernuda. Desolación de la quimera).


El idealismo no trae nada bueno. Háganme caso: no idealicen nada ni a nadie. Uno de los perjuicios que trae consigo el idealismo es la utopía (y esta, la quimera). Refiero, aquí, la segunda acepción que de esa entrada ofrece el Diccionario de la Lengua Española. A saber: <<Utopía>>: `Representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano´. Particularizo un poco y digo: El individuo futuro de características favorecedoras del bien humano. Es hora de huir de las generalidades sin demasiados rasguños en rostro y cuerpo. Repito, ahora, el inicio de este post: El idealismo no trae nada bueno. Yo no idolatro. Yo idealizo. Idealizar e idolatrar no son la misma vaina. Precisamente, por idealista, de vez en cuando me he comido la bofetada con la mano abierta de una realidad pura e inamovible. Por ejemplo: Que nadie está a salvo de la incongruencia, del tiro errado, de la imbecilidad. Ni siquiera el más inteligente, acertado, coherente sobre la faz de la Tierra lo está.

     Unos apuntes sobre Stalin...

     Miguel Hernández: <<Ah, compañero Stalin: de un pueblo de mendigos / has hecho un pueblo de hombres que sacuden la frente, / y la cárcel ahuyentan, y prodigan los trigos>>.

     Rafael Alberti: <<Padre y maestro y camarada / quiero llorar, quiero cantar, / que el agua clara me ilumine, / que tu alma clara me ilumine / en esa noche que te vas>>.

     Pablo Neruda: <<Su sencillez y su sabiduría / su estructura de bondadoso pan y de acero inflexible / nos ayuda a ser hombres cada día>>.

     Mis idealizados poetas erraron el tiro...

     Desolación de la quimera, ay.

viernes, 21 de enero de 2022

368/ ¡Amén!

Hay citas que debieran grabarse a machamartillo en el imaginario del hombre. No habría que dejarlas en manos de zafios, carentes de escrúpulos, de límites éticos. Citas de este calibre no abundan. Podría parecer lo contrario. No abundan. Yo no hablo, aquí, de ideas biempensantes. ¡Vade retro, Satana! Yo hablo, aquí, del Evangelio de la Humanidad. Van, pues, más allá de la bondad. Llegan a palpar lo supra-divino. Refiero aquellas que no han sido ideadas para asombro del transeúnte sino de los mismos dioses. Sean, estos, los del Olimpo u otros. Para hallarlas no es suficiente acudir a las páginas de la Historia o a las de un libro. Hay que procurar toparse con ellas sin procurar toparse con ellas, es decir, dejando que le asalten a uno por el camino. No han sido, por lo demás, esculpidas en piedra. Ni en bronce. Ni en plata. Pero flotan en el aire de la conciencia ideal. Son citas espectaculares porque si las aplicáramos en nuestro día a día el mundo, como lo conocemos hoy, dejaría de existir. Entonces surgiría ante nuestros ojos (dichosos) un mundo nuevo. Nada que ver, por cierto, con el Nuevo Mundo…

     Ejemplo de este tipo de citas es el que sigue: 

     <<(…) Cuando los humanos se liberan de la ignorancia, del miedo, del dogmatismo y del odio al diferente, es decir, consiguen los bienes necesarios, buscan la información adecuada, cultivan el pensamiento crítico y fomentan la compasión, convergen hacia situaciones que podemos considerar éticamente preferibles>>.

     Los padres de la revelación son José Antonio Marina y Javier Rambaud. Ambos autores del libro Biografía de la humanidad (Ariel), donde aquella se encastilla. 

     Y, ahora, solo me resta por decir: ¡Amén!

jueves, 23 de diciembre de 2021

367/ Las bondades del Budismo

A Pepa Delgado, budista de corazón.

A Agostina Lute, budista sin pretenderlo... 


No me cansaré de airear las bondades del Budismo. Yo no sé si acaparará o no algunas maldades en su seno. Bondades, de todo rango, sí. Y muchas. Quien no haya experimentado en su propia carne la conveniencia de, al menos, conocerlas no sabrá nunca lo que su espíritu e inteligencia se pierden. Conviene no echar en olvido la inspiración lógica (racional) del Budismo. Yo no hablo de religión. Yo hablo de filosofía. Yo hablo de filosofía de vida. No me mueve la fe sino las ideas. Todo, aquí, principia y concluye en la meditación. No existe nada en el mundo más pacífico y profundo (sabio) que la meditación. Estas son, a juicio de José Antonio Marina y de Javier Rambaud (Biografía de la humanidad. Ariel. Barcelona, 2018. Pág., 167), las razones de su existir:

     a) Liberar la mente.

     b) Poder tratar a todos con dulzura y amabilidad.

     c) Convertir la compasión en el pilar central de la concentración mental.

     d) Considerar el amor como una realidad expansiva: a todo y a todos puede (a todo y a todos debe) llegar.

     Cuatro aspectos fundamentales, por último, cultiva el Budismo:

     1. La amistad.

     2. La empatía.

     3. La eliminación sistemática de la envidia.

     4. La trascendencia, de un modo consciente, del placer y del dolor.

     Pregunto: ¿Qué tiene que suceder para que el hombre se percate de ello y lo adopte como modelo de vida?...

     Sic erat. Y namasté